Mi Paty hermosísima, quiero agradecerte de todo corazón por todo lo que has hecho por mí a lo largo de estos años.
El trabajo con mi niña interior, con mis padres, mis ancestros y conmigo misma ha sido inmenso y transformador. Han sido casi cuatro años de aprendizaje continuo, de conciencia, de mirar mi vida y mis procesos desde un lugar completamente distinto, un lugar lleno de amor.
Gracias por acompañarme, por sostenerme, por enseñarme a enfrentar cada situación con más claridad, amor y responsabilidad. Has sido una parte fundamental de mi crecimiento personal y de la persona que hoy soy.
Te recomiendo profundamente, porque tu guía deja huella real en el alma. Gracias infinitas por estar siempre para mí. Te quiero mucho.